pensamientos y conversaciones sobre la apologética cristiana

"siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes"
1 Pedro 3:15

martes, 12 de octubre de 2010

Tu cosmovisión

¿Tienes una cosmovisión cristiana? Tu cosmovisión es la base de los valores y las verdades que informan tus decisiones, creencias y acciones. Tu cosmovisión forma tu filosofía de vida y te da dirección. Es el medio que tienes para interpretar lo que observas y aprendes. Es tu lente para ver la historia y el futuro. Es tu concepto de juicio moral y ética.

Actualmente, la cosmovisión dominante en el mundo se puede definir como el posmodernismo. El posmodernismo niega que verdades y valores puedan conocerse objetiva y definitivamente. Para el posmodernista, cada persona descubre y define su propia verdad y su realidad por experiencia o aún por la imaginación personal. Lo que es verdad por tu experiencia puede ser muy diferente de lo que es verdad por mi experiencia. El posmodernismo requiere tolerancia y aceptación de ideas muy distintas por la consideración de que no hay verdad absoluta sino la verdad es sumamente relativa y personal.

La cosmovisión cristiana bíblica presenta un gran choque para el posmodernismo principalmente porque el cristianismo afirma un concepto de la verdad que es única y absoluta. En Juan 14:6, Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” La cosmovisión posmoderna rechaza esa declaración de Jesucristo. El posmodernista diría: “Hay muchos caminos, infinitas verdades posibles, y varias vidas imaginables. Tú puedes llegar a cualquier dios que te imagines por cualquier medio que te parezca bien.”

En el ambiente académico actual, ¿cómo podemos enfocar la cosmovisión cristiana para contrastarse y testificar a la mente posmoderna? John MacArthur sugiere seis conceptos importantes para los cristianos de nuestros días, los cuales se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Objetividad: Esta es la creencia que Dios revela verdad absoluta por medio de su Palabra, el Señor Jesucristo y el Espíritu Santo. “Tu palabra es verdad” (Juan 17:17).
  • Racionalidad: La doctrina cristiana bíblica es razonable. Nuestras creencias y acciones deben ser coherentes, lógicas y entendibles. La Biblia tiene sentido y se puede interpretar con la guía del Espíritu Santo en la mente humana (2 Timoteo 2:15).
  • Veracidad: La verdad revelada por Dios es precisa, absoluta e inmutable. Las inspiradas Escrituras no son de “interpretación privada” (2 Pedro 1:20). Así que no son sujetas al juicio de la variada experiencia humana.
  • Autoridad: Jesús era diferente de los maestros de su época porque “enseñaba con autoridad” (Marcos 1:22). El cristiano valora las declaraciones autoritativas de Dios sobre las opiniones vacilantes de los seres humanos.
  • Incompatibilidad: Todo lo que difiere de la verdad absoluta es error. La mentira y la verdad son incompatibles. Jesús y sus apóstoles enseñaban la necesidad de que los cristianos recibamos la verdad y rechacemos el error (Gálatas 1:8-9)
  • Integridad: El cristiano debe poner en práctica la verdad sin hipocresía. La verdad en acción es la prueba que da testimonio al mundo. Si amamos a Cristo guardamos sus mandamientos (Juan 14:15). Así que estudiamos y enseñamos la verdad para cumplirla (Esdras 7:10).
Las filosofías actuales no aceptan estas declaraciones. La cosmovisión posmoderna no las admite. ¿Y los cristianos las aceptamos? ¿Tienes una cosmovisión cristiana con estos seis principios que están enfocados en la verdad absoluta revelada por Dios? ¿Has construido tu vida sobre la Roca firme del Señor Jesucristo? No confíes en la insegura arena de la posmodernidad (Mateo 7:24-27).

lunes, 4 de octubre de 2010

Hablemos de una fe razonable

Todos los estudiantes cristianos enfrentan las dudas, las críticas, y las burlas planteadas por las personas que se creen demasiado inteligentes para confiar en Cristo, creer en Dios, y aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. Me acuerdo de mis sentimientos cuando mi profesor de biología me pregunto: "¿Crees en la creación y el arca de Noé como están en la Biblia?" Riéndose me dijo: "Siempre pensaba que tú eras inteligente, Tony. Piensa." Como jóven de trece años me encontraba con serias dudas personales. Me gustaban la lectura, el estudio, y el pensar (y también el deporte y la música); pero yo era miembro de una familia extensa de muchos cristianos. Siempre había asistido a la iglesia y a la escuela dominical. Personas que yo respetaba como mis profesores y compañeros me presionaban para abandonar lo que había creído desde pequeño. Luchaba con las preguntas que me hacían acerca de la Biblia, la existencia de Dios, la creación del universo, la resurrección de Jesús, y muchas otras cosas. Ellos dijeron que mis creencias eran una mitología del pasado y no eran dignas de mi confianza. Escogí el rumbo del silencio porque no sabía ni qué decir ni cómo responder. Seguramente muchos jóvenes cristianos, estudiantes de colegio y de universidad, y adultos profesionales se enfrentan con los mismos conflictos interiores.
A través de los años, esos conflictos de mi juventud me han motivado a estudiar y a enseñar la Biblia con la perspectiva del escéptico en mente. He aprendido que la fe cristiana es razonable. Puede sostenerse delante del exámen de la lógica. Ahora tengo toda confianza que el cristianismo bíblico presenta la mejor filosofía de vida posible, y que ofrece las mejores respuestas a los problemas de la existencia humana.
En los últimos años, me doy cuenta de que muchos jóvenes adultos y universitarios no están muy seguros en la fe. Probablemente luchan con sus dudas personales y las de otros, sin encontrar respuestas razonables. Sin embargo, la Biblia dice que debemos prepararnos para responder a los que nos piden explicaciones (1 Pedro 3:15). También tenemos la responsabilidad de "contender ardientemente por la fe" (Judas 3). Espero poder iniciar un diálogo con los jóvenes, estudiantes y profesionales de mi iglesia (y otros que deseen unirse con nosotros) con el fin de prepararnos mejor y capacitarnos más para reponder con razones inteligentes, y con espíritu manso a los que plantean preguntas y expresan dudas acerca de las doctrinas cristianas.
Puedes ayudarme, amigo lector, con sus comentarios, preguntas y sugerencias. Te invito a responder y compartir de tus experiencias, de tus ideas, o áun de tus propias dudas. Muchas gracias por tu colaboración por e-mail o por tu comentario en este blog.